miércoles, 11 de noviembre de 2009

LHC: La “máquina de Dios” vuelve a funcionar

¿Se tragará el planeta un agujero negro?

Un viejo y gastado cliché que los medios de comunicación se empeñan en mantener vigente muestra a los científicos como una pandilla de locos que se la pasan haciendo experimentos para: a) dominar el mundo, o b) destruirlo. Nos lo enseñaron de niños con innumerable películas y series de tevé con personajes al estilo del doctor Frankenstein. Se lo seguimos enseñando a los chicos con dibujos como Pinky y Cerebro, dos ratones de laboratorio que quieren adueñarse del mundo.

Los científicos están todos locos, viven solos, se pasan encerrados en sus siniestros laboratorios, hablan con acento alemán y tienen ayudantes con alguna tara. Y como son unos resentidos sociales quieren destruir a la Humanidad. Este tonto cliché explotado hasta la saciedad es la base del mito que están haciendo circular quienes aseguran que el proyecto más ambicioso de la física moderna hará desaparecer el planeta en un enorme agujero negro. Así se lo muestra en esta animación que nos envían por correo electrónico.

Otro fin del mundo. Tan creíble como el anunciado para el 2012, que está basado en una profecía maya inexistente.

La partícula que no le gusta a los fundamentalistas

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) está nuevamente en marcha. Al parecer ya se superaron los problemas técnicos que hace un año obligaron a postergar los experimentos diseñados por algunos de los más renombrados físicos del mundo. El LHC es una enorme y compleja maquinaria cuya finalidad es hacer chocar dos pequeñísimo manojo de partículas. Cada haz tiene menos espesor que un cabello y todos los físicos serios del Ecuador y del mundo coinciden en anticipar que el mini “agujero negro “ que teóricamente causaría el choque, no podría devorarse ni siquiera algo del tamaño de un átomo. A diario la Tierra recibe rayos cósmicos miles de veces más potentes que la energía liberada por estos choques. Por eso Brian Cox, un conocido físico de partículas de la Universidad de Manchester fue categórico: “quien piense que el LHC destruirá la Tierra es un gilipollas” (1). Contundente el hombre.

Hace exactamente un siglo y en la misma universidad, un joven físico neozelandés llamado Ernest Rutherford descubría la estructura del átomo. Para su sorpresa, encontró que en su mayor parte… estaba vacío. La masa y la energía estaban contenidas en su núcleo -infinitamente más pequeño- al que rodeaban los electrones. Comparaba al núcleo con “una mosca en una catedral”. Desde entonces, se han ido descubriendo nuevos elementos de la estructura de los átomos, pero falta aún una pieza clave: el llamado bosón de Higgs, responsable de mantener aglutinadas a las demás partículas de cada átomo y darles masa.

Lo paradójico es que para descubrir lo más pequeño se ha tenido que construir la máquina más grande de la historia. En un túnel subterráneo de 27 kilómetros de diámetro (que atraviesa por debajo varias poblaciones suizas y francesas), y a una temperatura cercana al cero absoluto, gigantescos imanes conducen las partículas hasta hacerlas alcanzar casi la velocidad de la luz.

En unas semanas más, los enormes aparatos estarán a punto y se hará chocar el primer puñado de partículas. Cuando estas se destruyan, se podrá saber la poco felizmente bautizada como “partícula de Dios”. Hasta ahora es teoría pura basada en cálculos matemáticos, pero si se demuestra su existencia, se podría explicar por ejemplo qué es la enigmática materia oscura que ocupa gran parte del Universo.

“No probarás el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal” (2), dicen que Dios les advirtió a Adán y Eva, al tiempo que asignaba a la serpiente el papel del demonio tentador. Y seguramente en esa vieja leyenda está el origen de esta campaña mundial de miedo que utiliza el Internet para propagarse. Porque lo que más preocupa a los fundamentalistas religiosos es que el LHC permita encontrar la verdad sobre cómo se formó la materia, y cómo nació el Universo. Así, con pruebas, ya no habría cómo sostener que eso lo hizo un señor blanco y furioso, de barba y cabellos largos y en sólo seis días. Esa creencia, entonces, quedaría como lo que siempre debió ser: materia de fe.

Al infinito y más allá

Es de esperar que en las próximas semanas los rumores se hagan aún más fuertes, a pesar de que la campaña de terror ya cobró su primera víctima. El año pasado una adolescente se suicidó en la India al enterarse de la inauguración del LHC (3).

Que los grupos de creyentes radicales iban a reaccionar furiosamente contra la ciencia ya lo preanunció Carl Sagan. En Contacto, su único libro de ficción (llevado al cine con Jodie Foster en el rol protagónico), fanáticos religiosos intentan sabotear el primer viaje interestelar que permitiría a la Humanidad contactarse con una civilización mucho más avanzada porque eso demostraría que no somos una creación única.

Y el parecido con la realidad va aún más lejos, porque entre las aplicaciones prácticas de estos experimentos no sólo está la posibilidad de descubrir una fuente de energía de fusión controlada -infinita y limpia- sino también acortar los plazos para el primer viaje a otros mundos. Basado en un hallazgo del científico alemán David Hilbert -que fue para las matemáticas modernas lo que Einstein para la física- un físico teoriza sobre la posibilidad de que las partículas atómicas puedan producir la energía necesaria para impulsar una nave espacial a una velocidad miles de veces mayor que las actuales. Si su hipótesis se confirmara, la puerta a las estrellas ya no estaría tan lejana.

Es tan importante lo que se puede descubrir en este

acelerador de partículas que en Estados Unidos trabajan a toda marcha en su propio acelerador, que tiene ya 25 años de existencia y es mucho más lento, pero que aún no ha destruido el mundo. En el LHC europeo hoy hacen su pasantía centenares de jóvenes científicos de 35 países, incluyendo decenas de latinoamericanos, entre ellos de la vecina universidad colombiana de Nariño.

Allí están puestos los ojos del mundo y, que sepamos, no hay ningún ecuatoriano. Pareciera que aquí todavía la ciencia es mala palabra. Muchos profesores e incluso algunos estudiantes continúan negándose a que en las universidades se les exija un aprendizaje de calidad y se los evalúe. Por su parte, los medios de comunicación creen que la divulgación científica es para snobs del Primer Mundo, y así le dan más espacio a los esotéricos que a los físicos, más credibilidad a los astrólogos que a los astrónomos. Y a los chicos les contamos historias de aparecidos , ovnis y milagros como si fuesen verdades. ¿Cómo entonces dejar de ser un país que exporta banano y compra tecnología para pocos?

Descubriendo los engranajes del Universo

Alguna gente elige la política, el periodismo o la poesía para luchar por un mundo mejor. Otros eligen la ciencia. La inmensa mayoría de los científicos son gente como nosotros: tienen un hogar y una familia, sueños y deudas, se ríen y sufren como todos, ¿por qué entonces querrían destruir el planeta?

Cuando estudiaba la estructura de los átomos, el hoy famoso Rutherford decía: “somos como niños que necesitamos desmontar pieza por pieza un reloj para saber cómo funciona”. Parece, entonces, que tras un largo siglo de progreso de la física estamos a punto de conocer una pieza clave del reloj cósmico. Si como todo parece indicarlo el conocimiento obtenido ayudará a toda la Humanidad a vivir mejor y a cuidar de su planeta, el desafío al miedo y a los fanáticos religiosos habrá valido la pena.

Y en el LHC, algunos jóvenes físicos abandonaron por un momento sus incomprensibles ecuaciones para cantar un rap que explica lo que buscan con sus experimentos. Lo compuso una chica científica, propietaria también de evidentes habilidades musicales. Millones de otros jóvenes ya lo han visto en Yotube. Es una manera simpática de divulgar la ciencia, de compartir ese conocimiento que tanto miedo les da a los que quieren seguir manteniendo su poder sobre la sociedad. Disfrútenlo.

1) http://www.publico.es/ciencias/259658/piense/lhc/destruira/tierra/gilipollas

2) Génesis, 2:17

3) http://www.caracol.com.co/nota.aspx?id=669009


Otros artículos en este blog

2012: Las profecías mayas y el fin del mundo.

http://mitosyverdadesecuador.blogspot.com/2009_09_20_archive.html

Nostradamus, el adivino que no acertaba ni una

http://mitosyverdadesecuador.blogspot.com/

Cinco fraudes de ovnis y extraterrestres



6 comentarios:

  1. Es verdad que cada vez que surge algo desconocido las personas (en su mayoría) tienden a exaltarse, histeria, temor religioso u otro tipo de reacciones hacen que se expanda un miedo colectivo y surjan hipótesis sin bases, pero que tan solo por el comentario masivo hacen pensar a la gente que todas las plagas de la historia pueden volverse nuestra realidad.

    Una vez más te felicito Rodolfo por hacernos llegar información veraz, oportuna y siempre confiable, resultado de una larga y seria investigación. En nosotros queda el compromiso de difundirla a nuestros contactos para evitar que alguien desinformado o malintencionado corrompa sus mentes.

    Saludos cordiales,
    Esteban Lara

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  2. hola mitos y verdades.. me encanta k hallan hecho este reportaj sobre el colisionador de adrones... yo estoy estudiando fisica pura en la escuela politecnica nacional en quito... y aspiro k nuestro pais llegue a tener un mayor desarrolo tecnologico.. el colisionador de adrones es uno de mis temas favoritos... espero en 5 años.. poder ayudar en un proyecto como este.. porque la ciencia siempre tendra nuevos retos.. y sobre todo nuevos desafios.. a mis primitos les encanto este tema y deperto su curiosidad por la ciencia sigan haciendo publicaciones como estas..!!! k de seguro ayudan a despertar el interes cintifico tan olvidado e nuestro pais...

    porq no solo somos un pais turistico y agricola.. tambien podemos ser un pais con grandes exponentes cientificos y lo digo convencida de ello...!!! porq mentes brillantes tenemos.. solo falta k alguien las patrocine..!!! felicidades...!!! y gracias por seguir haciendo verdadero periodismo..!!!!

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  3. saludos A todos esta muy bueno el reportaje y recomiendo a las personas que nos traumemos par nada de lo que biene por el futuro "Probablemente Dios Si existe; Vivamos en paz"

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  4. mas respeto para las personas, estoy conciente de que si hay cosas de las que los hombres no pueden tener control es de las particulas inmensamente pequeñas, y otra cosa no dejes de lado la teoria que los religiosos no han podido desmentir una teoria mas exacta que la evolucion de las especies, el "big bang" esta por encima de muchas teorias, bueno el detalle es, mas respeto por las opiniones ajenas yo respeto tus opiniones y el otro detalle es, ¿vale la pena arriesgar al mundo solo para satisfacer la curiosidad? (que tal ves sigan con la duda) recuerden la curiosidad mato al gato, y junto con dinero y unos aficionados de la fisica al mundo

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  5. si escribis viene con b larga no podes opinar sobre nada jaja muy bueno los comentarios y la informacion . GONZA PARANA ARGENTINA

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  6. El fondo cósmico de microondas no puede ser ni el eco del Big-Bang, ni sus supuestos restos fósiles, por varias razones que se caen de su peso:

    1. Cuando se produjo el Big-Bang, según sus defensores, no existía nada, por lo tanto, la onda expansiva o la energía liberada de la gran explosión no pudo haber chocado con nada para que se produjera un supuesto eco o secuencia de ecos que todavía puedan ser detectables en nuestro planeta. El eco son ondas que rebotan en algún obstáculo que encuentran en su camino. La onda expansiva de la gran explosión tuvo que alejarse del sitio donde se produjo, formando una gran esfera en su frente energético en crecimiento explosivo, abriéndose paso entre la nada, y que al no encontrar ningún obstáculo, debe haber seguido creciendo indefinidamente y pasó hace ya miles de millones de años por este sitio, por donde posteriormente se formó nuestro planeta, por lo tanto actualmente, donde está la tierra, es imposible detectarse ningún eco proveniente de la tal explosión.

    2. La energía liberada en el Big-Bang, como la de cualquier explosión, debió haber sido emitida de un solo golpe, con una misma intensidad y en un solo instante y no durante un intervalo de tiempo considerable, primero con gran intensidad y luego, después de mucho tiempo continuar una emisión débil, como para que todavía hoy estén llegando sus restos directamente hasta nosotros y se estén detectando como los llamados o los supuestos : “Restos fósiles del Big Bang”. La única posible onda producida por la supuesta explosión ya va supremamente lejos en el tiempo y en el espacio y viaja alejándose de nosotros.

    Cómo hoy vamos a poder detectar algo que pasó por aquí cuando nosotros no existíamos.

    Amigos del Big-Bang y de la inflación, por qué no se inventan otra “Prueba Reina” más convincente para su teoría.

    Ver Artículo completo en :

    http://www.monografias.com/trabajos68/nueva-teoria-universo/nueva-teoria-universo2.shtml

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